Han sido meses de alta intensidad de trabajo para la
Comisión Nacional de Acreditación (CNA), que desde enero de 2007 tiene existencia legal. Por estos días son tres temas los que tienen concentradas las energías de los profesionales de la CNA, de los comisionados y de los académicos que apoyan el trabajo de la entidad acreditadora de la educación superior: los juicios a 24 instituciones de educación superior que ya presentaron sus informes de autoevaluación; la acreditación de seis carreras de pregrado y otros 56 programas de postgrado entre magísteres y doctorados; y el ya iniciado proceso de autorización de agencias que la ley 20.129 creó para apoyar y fortalecer el trabajo por el aseguramiento de la calidad que supervigila la CNA en el ámbito de la educación superior.
Para el Secretario Ejecutivo de la CNA, efectivamente han sido meses intensos, en los que se asumieron como prioridad los procesos de acreditación institucional.
Hicimos una convocatoria en marzo y otra en junio y recibimos 24 informes de autoevaluación entre septiembre y principios de octubre. Se trata de 24 instituciones que están hoy en evaluación externa, proceso extraordinariamente interesante, al que hemos convocado a más de un centenar de académicos de larga trayectoria, nacionales y extranjeros, que están participando de visitas en terreno y luego nos informarán. Posteriormente ese informe se envía a las instituciones para que hagan sus descargos. Esperamos tener estos juicios de acreditación a mediados de diciembre, señala.
Son 17 universidades, cuatro institutos profesionales y tres centros de formación técnica, que pueden recibir juicios de acreditación positivos o, de lo contrario, pueden hacer reposiciones o apelaciones.
En el ámbito de la acreditación de carreras de pregrado, Zapata detalla que son procesos que se iniciaron durante la anterior institucionalidad.
Estamos evaluando seis carreras que han presentado sus informes de autoevaluación. En diciembre serán las visitas de los evaluadores, por lo que en marzo es posible que estén dichos juicios. En el caso de los programas de postgrado, más numerosos, los primeros juicios podrían estar en enero próximo.
El secretario ejecutivo de la CNA explica que la naturaleza del trabajo evaluador respecto de instituciones y carreras es muy distinta.
Mientras que el proceso de acreditación institucional se fija fundamentalmente en las políticas y mecanismos de aseguramiento de la calidad en el área de la gestión y la docencia, la acreditación de programas se fija directamente en el perfil de egreso del programa y cómo el plan de estudios articula un currículum que asegure calidad en el egreso. La acreditación de programas mira mucho más los recursos allí comprometidos. Mira a los estudiantes, a los profesores, su dedicación, trayectoria, experiencia, formación e idoneidad, los recursos comprometidos en materia de infraestructura, laboratorios, bibliotecas, y hace un análisis en detalle de que lo es el programa de formación. La acreditación institucional mira mucho más los procesos y las evidencias que garanticen que dichos mecanismos funcionan correctamente.
-¿Cómo ha sido la participación de las instituciones?
-Ha sido extraordinaria. En muy breve plazo, desde que se iniciaron los procesos de acreditación, el compromiso de las instituciones ha superado claramente todas las expectativas. Hoy la gran mayoría de las instituciones está participando en procesos de acreditación ya sea institucional o de carreras.
Autorización de agencias de acreditación
No obstante todo este trabajo evaluador de la CNA, aún está pendiente la "gran innovación" que la Ley de Aseguramiento de la Calidad de la Educación Superior, introdujo en materia de acreditación: la decisión de dejar en manos de agencias independientes a la CNA la acreditación de programas de pregrado, magíster y especialidades del área de la salud.
Chile así se pone a la vanguardia a nivel internacional. La gran mayoría de los países realizan sus procesos de acreditación a través de agencias centrales, y existen muy pocos, Estados Unidos, México, Alemania, entre ellos, que tienen una diversidad de agencias.
Para la CNA un tema central de su quehacer estos meses ha sido tomar este proceso de autorización y seguimiento de agencias como un tema de "particular importancia".
Nos parece como Comisión que las agencias que funcionen en Chile tienen que ser de la más alta calidad, sean estas nacionales o extranjeras, y de acuerdo a la Ley, lo que hemos hecho es estudiar este tema a partir de comisiones consultivas integradas por académicos expertos, quienes recientemente nos han presentado una propuesta sobre cómo garantizar la autorización de las mejores agencias para la educación superior del país, puntualiza Zapata.
Paralelamente, la CNA ha mantenido un diálogo sobre este tema con el Consejo de Rectores, con rectores de otras instituciones, con asociaciones profesionales y de académicos, y con los propios proyectos de agencia que hoy existen, para recibir opiniones sobre el carácter de la agencia acreditadora que se requiere y su reglamentación.
-¿Cómo van a funcionar en los hechos estas agencias?
-Estas agencias van a hacer lo mismo que hace la CNA en materia institucional y doctorados, pero sólo en programas de pregrado, magíster y especialidades del área de la salud. Van a hacer llamados a las instituciones, las instituciones deberán presentar sus informes de autoevaluación, estas agencias evaluarán externamente a través de pares evaluadores los programas que se les presenten y, finalmente, emitirán un juicio de acreditación sobre la base de criterios y procedimientos previamente conocidos por todos.
-¿Qué rol cumple la CNA en el trabajo de las agencias?
-La CNA hace tres cosas: primero, las autoriza en áreas en las cuales demuestren idoneidad sobre la base de un conjunto de requisitos que están establecidos en la ley; segundo, genera un mecanismo de seguimiento, en el cual irá auditando y analizando cómo estas agencias efectivamente cumplen con los requisitos establecidos en la ley; y tercero, la Comisión es el organismo de apelación a las decisiones que adopten estas agencias.
-¿Cómo se regula el trabajo de estas agencias en cuanto a los conflictos de interés que pueden surgir? Hoy muchos de estos proyectos de agencia están trabajando en el ámbito de la asesoría a las instituciones para los procesos de acreditación ante la CNA.
-Uno de los temas más importantes que estamos analizando, con el mayor cuidado, tiene que ver con los conflictos de intereses entre agencias e instituciones en un sistema de educación superior como el chileno, que es pequeño. El tema de los conflictos de interés es un tema latente, particularmente cuando uno tiene el concurso de distintas agencias y lo que importa acá, y es en lo que la Comisión está poniendo especial acento, es cómo garantizar que las agencias autorizadas efectivamente tengan independencia de juicio.
Nos preocupa mucho cuidar un sistema que hemos ido construyendo en breve plazo, y que cuenta con legitimidad entre las instituciones de educación superior. Tenemos que avanzar en esta modalidad que nos hemos definido, pero siempre teniendo presente que lo más importante en cuanto a la calidad es asegurar la legitimidad de procesos independientes que la promuevan.
Respecto del número de agencias que podrían funcionar de acuerdo al tamaño y diversidad del sistema de educación superior, el Secretario Ejecutivo de la CNA puntualiza que no existe un
número mágico, porque –explica- se trata de
una modalidad nueva en un país pequeño. Mi impresión es que la posible demanda por este nuevo proceso tendería a favorecer a un número no muy amplio de agencias por áreas de especialización.
-¿Y qué pasará con los programas de áreas donde no hay agencias que oferten sus servicios?
-La Ley indica que la Comisión puede hacer procesos de acreditación de programas mientras no existan agencias autorizadas en dichas áreas. Y así ha sido y por eso hoy estamos evaluando un conjunto de programas en determinadas áreas mientras no se autorice a las agencias.
-¿Cuál es el período previsto para este proceso de autorización de agencias?
-Nos hemos tomado un tiempo para analizar este tema, para tener propuestas concretas de cómo va a operar el sistema. Y hemos avanzado. Hoy estamos conversando sobre las distintas alternativas con los actores involucrados. De acuerdo con nuestra programación, en diciembre próximo se haría la convocatoria. Por lo que de marchar todo bien, las primeras agencias autorizadas deberían estar en abril del próximo año. La Ley indica que la Comisión debe autorizar o formular observaciones, por lo cual es posible que existan algunas agencias autorizadas en abril, y otras que reciban observaciones y que sean autorizadas posteriormente.
-¿Ya con funcionamiento pleno de lo previsto en la Ley, qué rol cumplirá la CNA en el futuro?
-La CNA pasa a cumplir un rol central relevante. Como ya se ha dicho, se encarga de la acreditación institucional y doctorados, y subsidiariamente de la acreditación de programas. Lo central es que la CNA se transforma en un organismo que está mirando y evaluando la calidad de la educación superior, contribuyendo a las buenas prácticas de nuestras instituciones, participando en debates en torno a mejorar la calidad desde distintos puntos de vista, uno de ellos, por ejemplo, a través del apoyo y seguimiento de las agencias que hacen la evaluación de programas. En definitiva, la CNA está llamada a cumplir el rol de garante de la calidad de la educación superior, no sólo verificando sino que promoviendo calidad.
Fuente : Loreto Jofré, comunicaciones, CNA.